El relato de un récord mundial
Velocidad en circuito triangular de 300 km - Walter Neubert

por Walter Neubert

      Walter Neubert, sobre un Glasflugel 604, batió el 3 de marzo de 1972 al récord mundial de velocidad sobre circuito triangular de 300 km. El anterior récord, establecido en Alemania por A. Rohm era de 133,3 km/h. El circuito elegido partía del aeródromo de Nakuru, a 150 km al NO de Nairobi, a una distancia similar del Monte Kenya, que tiene 5.630 metros de altura y a 40 km al sur del Ecuador. El circuito cortaba dos veces el Ecuador, por lo que pensamos que a Neubert deben festejarlo doble por su cruce y triple por su récord. Así, en la revista alemana "Aerokurier", cuenta su éxito.

      Al comienzo de la mañana, el tiempo parecía bastante prometedor. Bien pronto, sin embargo, se pudo apreciar la aparición de un velo de cirrus, que llegó bastante rápidamente. A las 10 horas, ya estaba allí. Pero ésta, igual era una hora muy matinal para partir en una tentativa de récord. Decidí por lo tanto hacer un simple "paseo" sin control fotográfico. Pero entretanto consutlté con Horst Heindenreich que ya estaba en el aire desde hacía rato en su LS1: Ascendentes de 4 a 5 m/s, bases a 2.000 metros, respondió: ¡Esto cambiaba todo!.

      Remolcado por Reinhold Wilhelm, desprendí a 250 m en 6 m/s lo que me sorprendió completamente, ya que nunca había encontrado térmicas tan potentes en ese sector. Después de cruzar la línea de partida, encontré sobre un cráter, 7 m/s que me subió a 2.200 m. A partir de allí, la primera pierna fue tan increíblemente buena, que no tuve necesidad de "espiralear" una sola vez, antes de alcanzar el segundo punto de viraje. Me contenté con dejar el planeador subir en las zonas de ascendentes y volviendo enseguida a tomar la velocidad máxima.

      Justo antés del punto de viraje unos golpeteos en el parabrisas llamaron mi atención. Al primer instante no comprendí que podía ser eso, despúes me di cuenta que era arena, aspirada desde el suelo por una ascendencia que chocaba contra la cabina. ¡Y estaba a 1.400 m! Por supuesto utilicé también esta térmica que era de 5 m/s en promedio y me ayudó a hacer mi viraje en Baringo.

      El comienzo de la segunda pierna pasaba al sur de una cadena de montañas relativamente elevadas. Las térmicas eran anchas y potentes, pero era necesario tener cuidado en no aproximarse al relieve demasiado para evitar la zona de remolinos peligrosos que eran provocados por un viento del nordeste. Pude conservar, siempre en marcha casi "sobrenadando" una altura suficiente para pasar sin problemas y encontré enseguida una térmica de por lo menos 6 m/s que me llevó a los 2.800 m. Los cirrus que hasta el momento no me habían molestado, habían desaparecido completamente en esta segunda pierna.

      Antes del punto de viraje, noté que una tormenta llegaba, desde la dirección del Monte Kenya, pero parecía estar aún bastante lejos. Sobre mi ruta, muchos gruesos cúmulus se desarrollaban y ellos me permitieron alcanzar el segundo punto de viraje en línea recta, subiendo continuamente -aun volando a 180 km/h-. Llegué sobre Hulmes Bridge con 3.200 metros. Pude mantener este ritmo hasta la cadena de montañas situadas al sur de ese punto y de allí comenzaba la última pierna de mi recorrido. La pérdida de altura entre las térmicas era menor que los otros días, permitiéndome mantener un promedio elevado. Por otra parte, una calle de nubes perfectamente alineada, pudo ser aprovechada sobre una parte de la pierna.

      Crucé la línea de llegada a velocidad máxima, todavía bastante alto. Abajo, se calculaba afiebradamente. Cuando escuché en la radio: 150 km/h de promedio, apenas pude creerlo y respondí: Sus relojes marchan rápido. Era sin embargo verdad -y aún inferior a la realidad-, ya que nosotros habíamos hecho los cálculos sobre una distancia de 304 km, mientras que ella era, efectivamente, de 309 km.

      La primera pierna fue decisiva. Fue allí que aprecie realmente la posibilidad de batir el récord. Y las condiciones -aún bastante paco comunes, para la región- hicieron posible hacer de esa posibilidad, una realidad.


                 


Junín - Bs. As. - Argentina